Es una realidad, cuando uno se levanta inspirado hay que explayarse de la manera que nuestra necesidad lo requiera.
Nada de reprimirse, no queremos lamentarnos luego.
(HOY)
Ocupas tu tiempo en cosas pocos PRODUCTIVAS.
¿Para quién? Por qué tengo que ser “productiva” para alguien que sea de mi “entorno”. Detesto la gente que te juzga sin conocerte, que juzga lo profundo de tus sentimientos, a primera vista uno inevitablemente juzga lo que ve y saca sus conclusiones, no está mal, pero si lo está el que se metan con tus emociones y quieran ser más que lo que“sentimos”.
El decir “que poco productivo” refiriéndonos a una ocupación que no busca serlo está mal utilizado “no es productivo” ok!, ¿quien carajo te pide opinión?, cuando algo no me gusta y no me afecta, lo ignoro no busco un conflicto.
Me enerva:
El lenguaje utilizado actualmente por gente como “yo” y gente “docta” ó “superior”, o “grosa”, “piola” o como “carajo” te denomines, utiliza al responder una pregunta tan sencilla como: ¿a que te dedicas? Ó ¿Cómo te fue en el trabajo? Ó ¿peinaste el canario? Uno escucha esa respuesta: si, todo bien, “o sea” “NADA”, “ONDA”.
Nuestra lengua es tan rica, tan hermosa, que no necesita que la reduzcas a un “tipo, que…”, yo reconozco que existe un “lunfardo” acorde a periodo social, sé que los modismos varían de acuerdo al entorno en que nos criamos, al lugar donde vivimos y esto daría para mucho, no soy socióloga ni especialista en letras para corregir específicamente a un grupo, pero lo SIENTO así y no puedo callarme.
Se nos esta oxidando el cerebro, y jóvenes con un grado superior de estudios no puede decirte: tipo q nada, todo bien, o sea, onda…
Igual chicos: TODO BIEN…
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Ernesto Sábato, Argentino (1911):
Todos somos nada, por que la nada siempre estuvo y nunca lo estará.
Tengo con la literatura la misma relación que puede tener un guerrillero con el ejército regular. No soy un escritor profesional. Detesto la literatura y los literarios.
Creo que la verdad es perfecta para las matemáticas, la química, la filosofía, pero no para la vida.
Habrá siempre un hombre tal que, aunque su casa se derrumbe, estará preocupado por el universo. Habrá siempre una mujer tal que, aunque el universo se derrumbe siempre estará preocupada por su hogar.
Pero, ¿por que esa manía de querer encontrar explicación a todos los actos de la vida?
La vanidad es tan fantástica, que hasta nos lleva a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.
En la bondad se encierran todos los géneros de la sabiduría
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Limón