Melancolía. Calle donde vivo, enfermedad incurable, territorio donde crecen las más hermosas canciones, los versos más exquisitos, mejor que la tristeza, mejor que la alegría, cerradura de la llave de los sueños, hombro donde apoyar la cabeza, lágrima furtiva, patria de don nadie, casa del viudo, río de los que no saben nadar, malo conocido, ojo del ciego, brazo del manco, oído del sordo, nostalgia del futuro”.
Cuernos. “Adorno imprescindible del macho cabrío, joden pero curten, no es igual ponerlos que lucirlos, mejor secretos que con publicidad, de pésimo gusto si es a un amigo (las mujeres de los amigos no tienen culo), favorecen poco pero casi nadie se libra de exhibirlos, yo tampoco, tengo un buen par de ellos en mi “ridículum vitae”. Crecen también y sobre todo en la imaginación del inseguro. Se sigue matando por ellos, sobre todo los hombres bestia. No trates con quien maltrata”.
Cuernos. “Adorno imprescindible del macho cabrío, joden pero curten, no es igual ponerlos que lucirlos, mejor secretos que con publicidad, de pésimo gusto si es a un amigo (las mujeres de los amigos no tienen culo), favorecen poco pero casi nadie se libra de exhibirlos, yo tampoco, tengo un buen par de ellos en mi “ridículum vitae”. Crecen también y sobre todo en la imaginación del inseguro. Se sigue matando por ellos, sobre todo los hombres bestia. No trates con quien maltrata”.